Hablar de Dios correctamente
Para poder hablar de Dios sin resultar molestos para muchas personas, tenemos que tomar en cuenta los tres problemas que en algún momento todos hemos cometido y que hay que eliminar.
Lo primero que tendríamos que eliminar sería pensar que "Nuestro Dios" es el único y verdadero de Dios.
Es decir, no estaríamos respetando a los seguidores de otras religiones y, aunque no sea nuestra intención, estaríamos señalando a una persona que no piense igual a nosotros como alguien con un conocimiento inferior. Hay que tener en cuenta que tenemos que mantener un diálogo honesto y profundo sobre la religión hacia los demás sin intención de persuadir a otra persona a creer en lo mismo que nosotros.
Aparte, esto está muy aliado con que no hay que agredir a otra persona por no seguir la misma religión que nosotros.
Lo segundo que tenemos que eliminar es presentar a Dios como una forma de amenaza.
No podemos ir diciéndole a las personas que si no cumplen tales requisitos o si no dejan de hacer ciertas cosas que para ellos son importantes pero que son diferentes a algo ya establecido, Dios les hará la vida imposible con la ayuda de la Iglesia y se darán cuenta de esto si les va mal en algún punto de su vida.
Esto es hecho principalmente por los sacerdotes que dirigen las misas, que para obtener reconocimiento y obediencia, intimidan a las personas que van a escuchar las Sagradas Escrituras, obviamente reluce que la persona que siga las exigencias religiosas va a ser premiado, es decir, no mostrarlo como una manera de castigo.
El tercer problema que hay que eliminar, aparte de presentarlo como una amenaza, exponerlo como el responsable del sufrimiento.
En este problema están incluidos los conceptos del mal y del sufrimiento en el ser humano, empieza porqué para nosotros no existe un verdadero concepto o limite que explique en su totalidad lo que es de forma fija.
Claro está que ningún Dios buscará la forma de darnos algo que sea malo o que no nos convenga, sin embargo esto no quita la necesidad de una explicación para los seres humanos de que también es necesario el sufrimiento en nuestras vidas.
Esto lleva a más dificultades e inconformidad.
La primera dificultad es que que no seguiremos a un Dios que no nos traiga solo felicidad, por lo tanto abandonar esa religión y buscar otro camino donde no haya dolor sería lo que muchas personas harían, esto respaldado que en el Antiguo Testamento decía que muchas cosas hechas allí por petición de Dios eran sacrificios que los seres humanos debían hacer por él.
La segunda dificultad es casi lo mismo, si vemos que Dios nos da el sufrimiento o permite que nos suceda, terminamos creyendo en la idea de que solo desea el dolor para la existencia humana.
No hay nada de malo en platicar y explicar nuestras creencias a las demás personas, pero tenemos que tener en cuenta que hay muchas opiniones y religiones diferentes, no podemos esperar que todos sigamos lo mismo por sobre todo, tenemos que respetar a los demás.
Integrantes:
5-2
Lo primero que tendríamos que eliminar sería pensar que "Nuestro Dios" es el único y verdadero de Dios.
Es decir, no estaríamos respetando a los seguidores de otras religiones y, aunque no sea nuestra intención, estaríamos señalando a una persona que no piense igual a nosotros como alguien con un conocimiento inferior. Hay que tener en cuenta que tenemos que mantener un diálogo honesto y profundo sobre la religión hacia los demás sin intención de persuadir a otra persona a creer en lo mismo que nosotros.
Aparte, esto está muy aliado con que no hay que agredir a otra persona por no seguir la misma religión que nosotros.
Lo segundo que tenemos que eliminar es presentar a Dios como una forma de amenaza.
No podemos ir diciéndole a las personas que si no cumplen tales requisitos o si no dejan de hacer ciertas cosas que para ellos son importantes pero que son diferentes a algo ya establecido, Dios les hará la vida imposible con la ayuda de la Iglesia y se darán cuenta de esto si les va mal en algún punto de su vida.
Esto es hecho principalmente por los sacerdotes que dirigen las misas, que para obtener reconocimiento y obediencia, intimidan a las personas que van a escuchar las Sagradas Escrituras, obviamente reluce que la persona que siga las exigencias religiosas va a ser premiado, es decir, no mostrarlo como una manera de castigo.
El tercer problema que hay que eliminar, aparte de presentarlo como una amenaza, exponerlo como el responsable del sufrimiento.
En este problema están incluidos los conceptos del mal y del sufrimiento en el ser humano, empieza porqué para nosotros no existe un verdadero concepto o limite que explique en su totalidad lo que es de forma fija.
Claro está que ningún Dios buscará la forma de darnos algo que sea malo o que no nos convenga, sin embargo esto no quita la necesidad de una explicación para los seres humanos de que también es necesario el sufrimiento en nuestras vidas.
Esto lleva a más dificultades e inconformidad.
La primera dificultad es que que no seguiremos a un Dios que no nos traiga solo felicidad, por lo tanto abandonar esa religión y buscar otro camino donde no haya dolor sería lo que muchas personas harían, esto respaldado que en el Antiguo Testamento decía que muchas cosas hechas allí por petición de Dios eran sacrificios que los seres humanos debían hacer por él.
La segunda dificultad es casi lo mismo, si vemos que Dios nos da el sufrimiento o permite que nos suceda, terminamos creyendo en la idea de que solo desea el dolor para la existencia humana.
No hay nada de malo en platicar y explicar nuestras creencias a las demás personas, pero tenemos que tener en cuenta que hay muchas opiniones y religiones diferentes, no podemos esperar que todos sigamos lo mismo por sobre todo, tenemos que respetar a los demás.
Integrantes:
- Ericka Chiluisa
- Alexia Fuentes
5-2



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